Agosto 10, 2005

A mÃ, queridos FFCC (fans cachondos), me gusta la buena comida. Y cuando digo buena comida, no me refiero a los platos con tres guisantes en salsita de mostaza que aparentan un cuadro de Picasso. Tampoco me refiero a los McDonalds y sus clónicos. Me refiero a la comida natural, de ingredientes básicos y de diferentes combinaciones de sabores.
Yo creo que la buena comida es como el buen sexo - algo picante, sin llegar a picar demasiado, algo agridulce, de cantidad suficiente como para que te quedes bien: ni con hambre, pero tampoco hartarte...
Qué mejor en una noche romántica de verano caluroso, cenar con el contrario unos melocotones bien fresquitos, cortaditos en rodajas, con algo de queso curado y todo ello bien regado con un vino blanco joven. Para animar el escenario (y si el contrario tiene llaves de tu casa, claro) tú te pones ropa sexy (puede ser sencilla, lo importante es que se quite rápidamente) y retozas encima de la mesa al lado del vinito, el quesito y los melocotoncitos. Él, nada más entrar, ante este paisaje gastronómico, se pone más que caliente. Pero cenáis tranquilamente, tú desde tu posición de reina, recostada en la mesa, él sentadito en su silla....
Véis, otra vez me he desviado del tema... A lo que iba es que, el otro dÃa descubrà “Directo al paladarâ€? un lujazo de blog para los que aprecian la buena comida y bebida. Todo esto gracias a “a10onsoâ€? que puso algunos comentarios en este “boudoirâ€?, llamado Sexperiencias.
milena en otras sexiones Agosto 10, 2005 08:05 PM
Comments
Una hogaza de pan, un vaso de vino y tú.
Dulce olor de media noche, aroma de viento
que me invita a acercarme lentamente a tu cuerpo,
recortado contra el fondo de la luna,
la calidez de tu aliento que me llama,
mientras el agua corre por la ventana,
y me pregunto una vez más
qué pecado cometiste
para merecer, como castigo,
el vivir con alguien como yo,
y qué habré hecho para merecer
el premio de tenerte junto a mÃ.
Jack Maybrick.
(Poemas absurdos para una noche de lluvia, 2004)
Enviado por: Don Pastrami at Agosto 10, 2005 09:56 PM
Ay, la comida, algo que tenemos en común Homer Simpson y yo (bueno y muchas cosas más). No hace mucho descubrà la comida china con un buen vino rosado. No se pero ese dÃa hubo hasta ropa sexy que duraba cinco minutos puesta. Con esos sabores a los que no estabamos acostumbrados y algunos con formas más que sugerentes, mummmmmm (y no me pregunteis como se llamaban, que me parecian todos igual)
Chao, me voy a cenar.
Enviado por: Terminus at Agosto 10, 2005 10:35 PM
La gastronomÃa es un afrodisiaco natural.
La imaginación también.
Enviado por: Retrato de Dorian Gray at Agosto 10, 2005 11:59 PM
Gracias por la mención ;)
Enviado por: a10nso at Agosto 11, 2005 12:15 AM
Quod me nutrit me destruit.
Enviado por: Gordo de Mierda at Agosto 11, 2005 10:03 AM
creo que no solo la buena comida es un placer, si no que la comida puede servir para dar placer....todo depende de como la utilices. creo que en este pais a la gente le gusta muy poco innovar, pero hay ya algun restaurante donde el plato esta vivo (y no lo que te comes). en fin, que de vez en cuando utilizar la comida para algun juego amoroso no esta nada mal....
Enviado por: ivan at Agosto 11, 2005 10:31 AM
Don Pastrami,
Muchas gracias por el poema. Si encuentro alguna imagen mona, te pongo otra vez en portada :)
Enviado por: milena at Agosto 11, 2005 06:25 PM
Para poemas, nada mejor que las décimas de Nicomedes Santa Cruz Gamarra. Uno de ellos, en particular, me ha acompañado durante todos mis trances amorosos y me ha permitido encontrar la fortaleza necesaria para continuar viviendo. A continuación, y para beneficio de todos tus lectores, su poema intitulado "Cómo me duele la frente":
Mi mujer se va a la plaza
con unos cuantos centavos
y regresa con dos pavos
fruta, verdura y con tazas.
Pone la olla o la brasa
y prepara un guiso excelente,
dice que lo presente
lo consiguió regateando,
y mientras voy almorzando,
cómo me duele la frente.
Ayer abrà su cartera
y dentro habÃa un reloj,
dice que se lo sacó
en una rifa fulera,
como es reloj de pulsera
ella lo usa diariamente.
Si del horario pendiente
le pregunto a mi señora
mientras me da la hora,
cómo me duele la frente.
El lunes va al femenino,
va sola, vermouth y noche,
eso no es ningún derroche
por que yo siempre apoquino;
ese dÃa yo cocino
ella vuelve doce y veinte,
le pregunto si a la gente
la pelÃcula gustó
mientras se acuerda que vió,
Cómo me duele la frente.
Ha venido la cigueña
a visitar mi hogar,
yo me pongo hasta a llorar
contemplando a la pequeña:
mi mujer es bien trigueña,
yo negro en cuerpo presente,
y la niña es realmente,
blanca y de pelo castaño,
viendo este caso extraño
cómo me duele la frente.
Enviado por: Don Pastrami at Agosto 12, 2005 06:44 PM
Siempre es un placer encontrarse con Vd Don Pastrami. Fuente de sabiduria sin fin...y cachondo con Vd solo.
Enviado por: Terminus at Agosto 12, 2005 09:49 PM
Querido Don Pastrami,
Gracias por tus poemas maravillosos. Sigo buscando bonitas imágenes para ellos :)
Enviado por: milena at Agosto 17, 2005 09:05 PM
Y tengo más poemas, publicados e inéditos, uno para cada tema imaginable. Estoy a la caza del post adecuado...
Mi fasceta de poeta es un tanto irónica, tomando en cuenta que odio la poesÃa. Pero no me costó nada escribirlos: los hice al vuelo.
Enviado por: Don Pastrami at Agosto 23, 2005 04:42 AM