Septiembre 01, 2005

sexp 056b.jpgQueridos FFCC (fans cachondos):
Dado el exitazo de "Lo que les encanta a los hombres", aquí la segunda (y bajo nungún concepto la última) parte del inventario:

Axioma: Lo que les encanta a los hombres no siempre es lo que les encanta a las mujeres.

- Rascarse las pelotas. No necesariamente estando a solas. No necesariamente de modo discreto, tampoco. Tú a eso te preguntas, si él se cree que aquella cosa le crecerá si la rasca tanto.

- Hablar de la mili. A veces sin cesar. Aunque eso ya, gracias al penúltimo gobierno, está pasando de moda.

- Poner esa musiquilla inaguantable heavy metal justo cuando pensabas echarte plácidamente una siestecilla.

- Dormirse rápidamente “después de”. Si le ves que ya está soñando con los angelitos, puedes tranquilamente soltarle la charla sobre “Lo Nuestro”.

- Los ligueros y los zapatos de tacones altos. Tú, claro, eres plenamente consciente que de la Schiffer tienes poco, ya que los michelines te rebosan porque los ligueros son de talla anoréxica. La única que se consigue hasta en El Corte Inglés. Y los zapatos con los taconazos te destrozan los pies. Pero te aguantas. Para estar lo que se dice guapa.

milena en el sexo y los hombres Septiembre 1, 2005 10:17 AM

Comments

Pues mayormente lo has clavado, segun mi opinion, aunque no me resisto a hacer unas acotaciones:
Sabemos que las pelotas no crecen mas, ni falta que les hace, la verdad. Pero (y he aqui el por què) resulta que pican. Maldiciones q nos toca soportar, oiga, como el afeitado diario. Lo de la soledad y la discreccion, pues va en casos, pero siendo una cosa que acaba convirtiendose en un automatismo, a veces sale sin pensarlo. Es como las mujeres y "lo nuestro". No es q les guste, es q les sale solo.
La mili, ni idea, mi generacion no la hizo en su mayoria, a cambio hicimos todo tipo de paridas de las q no nos suele gustar hablar, por lo menos a mi. Mis dos destinos en la objeccion, de lo mas ridiculo.
Yo el heavy, mas bien no. Si acaso soul, q soy mas de musica negra. Y si alguien se echa la siesta, ahi q voy yo a ayudar a conciliar el sueño o a evitarlo, pero de formas mas placenteras.
Dormirme despues de, pues segun y como. Si son las 6 de la mañana y vengo de tomarme una interesante serie de gin tonics, situacion en la q me suelo encontrar a la hora de afrontar el trance, pues efectivamente me duermo, cuestion fisiologica. Dire que estando solo me dormiria antes, en mi defensa. Si la cuestion ocurre en horas mas normales, a mi no hay quien me duerma. Pues no soy nadie yo haciendo arrumacos. Eso si, hablar de "lo nuestro" no, gracias.
Y por fin los ligueros: gran fan, me declaro aqui y ahora, aunque se ven poquisiiiimo. Ojala se pongan de moda otra vez. De hecho, porpongo iniciar aqui y ahora la susodicha campaña, ya mismo. Los tacones por contra, a mi ni fu ni fa.
Resumiendo, pocos aciertos esta vez, querida milena, o eso me parece a mi (q va a ser q soy raro, q tb puede ser).
un beso, aun asi.

Enviado por: elpep at Septiembre 1, 2005 02:14 PM

Decía mi abuelita "Para presumir hay que sufrir"...

Enviado por: Nadia at Septiembre 1, 2005 04:58 PM

Caray, Milena, haz descubierto el hilo negro. Todos los hombres, independientemente de su raza, origen, e inclusive orientación sexual (aunque los gays y metrosexuales son más discretos) nos rascamos las pelotas, simple y sencillamente por dos motivos: 1) de vez en cuando pican, y 2) están en una posición ideal para rascarlas. No es que rascando crezcan, al contrario, el temor oculto de ese culpable placer es terminar desgastándolas, lo cual no impide que sigamos haciéndolo.

En cuanto a la mili, no lo sé... cada vez es menos común. Cuando yo hice la mía acá en México simplemente me presenté dos veces al campo militar a pasar lista y eso fue todo.

El Havier Metal: sí, yo lo hago. También pongo punk y thrash. Muy de cuando en cuando, debo decir: como resultado sale un poco de polvo de los altoparlantes (o bocinas, que así les decimos en este lado del Atlántico). Pero es simplemente como compensación después de escuchar durante cuatro horas boleros y baladistas románticos. Eso sí, tiene, al menos para mí, una ventaja: poder ver a una fémina moverse cual felino con rumbo al tocador, que hace apreciar lo buena que la vida es con uno, por mas que trate de matarme la desgraciada (la vida, no mi mujer).

Sobre la cuestión de dormirse inmediatamente después dé, depende de la fisiología de cada uno. Yo, que generalmente me duermo a las 2 de la mañana y desierto a las 8 sin necesidad de despertador, no tengo grandes problemas en ese sentido: sencillamente no puedo conciliar el sueño. A menos, claro, que haya tenido que repetir la faena cuatro veces, en cuyo caso, perdónenme, pero caigo como tronco y no sé ni en dónde estoy (una vez mi mujer se aprovechó de esa singular característica mía, con el resultado de que me lleva varios polvos de ventaja. Ignoro si fue conmigo o con Sancho).

Una cosa más. Un negligé bien aplicado hace maravillas. No sé cómo demonios tendremos que convencer a los fabricantes de ligueros, baby dolls y negligés de que queremos ver más variedad, no sólo de modelos sino de tallas. Y es que mi mujer constantemente me dice que es la doble de Claudia Schiffer: doble pero de talla... Los zapatos de tacón, sólo que terminen debajo de la cama: un golpe mal aplicado en cualquier parte de la anatomía de uno de los implicados y la acción se cancela dramáticamente. Y sé perfectamente de lo que hablo: una vez estuve a punto de sacarme un ojo cuando por culpa de un accidente menor (mi segunda hija) su madre se tiró al suelo a buscar una sábana. El resultado: un piercing en mi ceja derecha, totalmente involuntario. Tacones, no, gracias. Ese fetiche ya se me pasó.

Anda, que ya espero la siguiente parte... hay mucha tela de dónde cortar.

Enviado por: Don Pastrami at Septiembre 1, 2005 06:23 PM

Por fin que me aclare alguien lo de rascarse las pelotas. Gracias, chicos.
Elpep, los ligueros sí están de moda, lo malo es que las tallas son anoréxicas como para niñas de 8 años y cuando te los pones con las medias los michelines te rebosan como la parte superior de una madalena (muffin, para que me entiendan los guiris). Y el paisaje no es exactamente apetitoso. Pero de todas formas yo me los pongo, a poca luz, para que no se noten demasiado y... !al ataque!

Enviado por: milena at Septiembre 2, 2005 09:49 AM

Los tíos nos rascamos las pelotas con fruición por una razón siniestra, maquiavélica, con doble sentido, completamente retorcida: a veces, NOS PICAN.

Así como casi todo lo que hacemos, una acción (o una causa) provoca una reacción completamente lógica y natural. Si nos pica algo, nos rascamos. Si algo nos duele, nos quejamos. Cuando decimos no, queremos decir NO. Cuando decimos sí, queremos decir SÍ.

¿Vas comprendiendo ahora porqué os resulta tan difícil el comprender por qué nos rascamos los huevos?

Enviado por: Gordo de Mierda at Septiembre 2, 2005 06:06 PM

Mi más querido Gordo DM,

!Por fin apareciste! Ahora comprendo perfectamente. A nosotras también a veces nos pica una cierta cosa. Pero nos rascamos en privado y no delante de nuestros compañeros de trabajo.

Enviado por: milena at Septiembre 3, 2005 10:07 AM

El comportamiento masculino obsesivo-compulsivo-pero-altamente-satisfactorio que es rascarse las bolas en público proviene de un hecho sencillo y fundamental: la rápida evaluación mental que realizamos los hombres de la situación, algo que también permite explicar por qué odiamos ir de compras o la incapacidad de probarnos setenta pares diferentes de zapatos y después fruncir los labios para decirle al dependiente que es una lástima que ninguno lo tengan en beige clarito.

Ésta particularidad de la mente masculina, a lo cual le he dedicado un ensayo completo en alguno de mis libros nunca terminados, se basa en la siguiente estructura:

Origen: Hay una molesta picazón en cierta parte de nuestra anatomía. El mapa mental del cuerpo lo sitúa en el área del huevo derecho.
Análisis: Basado en experiencias previas, los mejores resultados se obtienen rascándose el huevo derecho. No hay alivio evidente al rascarse el huevo izquierdo o el occipucio.
Entorno: Hay gente, bastante, pero no parece que estén particularmente interesados en el hecho de que tenga comezón en un huevo.
Decisión: Si no nos rascamos, el huevo seguirá picando. En contraparte, si nos rascamos, el huevo dejará de picar.
Evaluación: utilizar la mano libre para rascar el huevo.
Resultado: ya no hay picazón.
Tiempo total de análisis: 0.0005 segundos.

El tiempo de análisis es tan breve que muchas veces se confunde con un acto reflejo.

Enviado por: Don Pastrami at Septiembre 3, 2005 08:30 PM

Don Pastriani... lo has clavado!!

Nota -> esta vez debería llamarse: Lo que no le gusta a las mujeres que le guste a los hombres

Enviado por: scb at Septiembre 4, 2005 10:59 PM

Tal y como lo explica el inclito Don Pastrami. Y ademas, con ese tiempo de analisis tan corto, florituras, pantomimas o cortinas de humo no tienen cabida. Te pica, te rascas. Es asi, me temo. Asi se obtiene el resultado deseado en el menor tiempo posible.

Enviado por: elpep at Septiembre 5, 2005 10:17 AM

Amiga mía, me gustaría ver lo que os picaría a vosotras algo que cuelga y está apretado y comprimido todo el día. Y para colmo, le acompañan dos sujetos morenos y peludos (y no son gitanillos) que añaden calor al asunto. Pica, porque no puede dejar de hacerlo. A mi no se me ocurren más cosas que la madre naturaleza inventara para que picase más. Quizás un poquito de arena...? Ay...

Enviado por: tonytony at Septiembre 11, 2005 09:42 PM

tonytony,

que pican pican. Eso está claro. Pero se agradecería un mínimo de delicadeza y rascarse en privado...

Enviado por: milena at Septiembre 12, 2005 03:23 PM

bueno, en realidad si prestaran atención las mujeres, se darian cuenta que los hombres nos rascamos mas veces de lo que Uds se percatan y para esto utilizamos el artilugio de la mano en el bolsillo:
Consiste en cerrar los ojitos casi hasta quedar como un chino, luego levantando la ceja derecha y dejando el cuello duro movemos los ojitos para izq y der (para analizar las miradas del resto), luego lenta pero decididamente empezamos a meter la mano en el bolsillo, en paralelo comenzamos a silbar poniendo la mejor cara de boludo y en un determinado momento cuando el sondeo de nuestros ojitos nos da luz verde estiramos los deditos y nos rascamos!!! (muajajja) lo que produce una sonrisita picarona y una sensación de Misión Cumplida......
Aaaahhhh cierto, muchas veces justamente por delicadeza nos valemos de este método, cuando en realidad con rascarse y ya! alcanzaría....

Saludos.

Enviado por: El Xeneise at Septiembre 13, 2005 01:53 PM

si, vamos a ver, yo me rasco porque me pica como me puede picar una pierna. Pero me rasco de manera especial sobre todo por la mañana al levantarme, cuando estos gozan de mayor libertad, pero por puro placer. Diria que es mas bien como un masaje, porque la verdad, despues de estar todo el dia oprimidos como plebeyos, que menos que darles una alegria bien merecida. Madre mia, cuantas comas pongo.

Enviado por: tu postre at Septiembre 16, 2005 08:29 PM

Una observación, si el "area de operación" es lo suficientemente amplia, la acción en si es irrelevante, uno está tan orgulloso de ello que le importa poco. Moraleja: si te pica un huevo, el resto de la humanidad te importa un idem.

Enviado por: embarasao at Octubre 4, 2005 11:01 AM