« Noviembre 2006 | Principal | Enero 2007 »

Diciembre 25, 2006

LOS CONDONES, LA HIGIENE Y ALGO MÁS

Sexperiencias-condom.jpgNo voy a sorprender a nadie si digo que usamos preservativos para mantener una higiene saludable y para no hacer bebés.

Hace no tanto tras una pasable sesión sexual en mi casa, A. hizo lo habitual, es decir quitar cuidadosamente el preservativo de su instrumento arrugadito. Pero en vez de hacerle un nudo y tirarlo en el cenicero para fastidiar las colillas, A. cogió el preservativo con dos dedos y se fue de puntillas al baño. Me imaginé cómo lo tiraba en el váter y entré en pánico: váter atascado + fontanero = 75 euros. Rápidamente salté de la cama y fui al baño para prevenir la catástrofe.
Aliviada vi que A. no tenía intención de tirar el preservativo en el váter sino cuidadosamente lo estaba llenando con agua. Pensé que:
a) A. es defensor ardiente del reciclaje
b) A. quería recordar momentos felices de su infancia

Ante mi mirada ¿???¿ ¿ ¿ ¿???,
A.:
- Estoy comprobando, no sea que el preservativo haya sido roto.

Por lo menos, aquella noche mi cenicero mantuvo una higiene saludable.
¿Y si hicimos bebés?
¿Quién quiere tener reproducciones de A.? ¡Por favor!

milena en el sexo y los hombres | Permalink | Comments (20)

Diciembre 17, 2006

SEXPERIENCIAS NAVIDEÑAS

Sexy-Xmas-sexperiencias.jpgLas conversaciones sin sentido y las risas borrachas de los que me rodean me dan cien patadas. Es la cena de Navidad y sufro de un aburrimiento mortal. A mi derecha, José
Manuel, uno de los nuevos técnicos que no abre la boca salvo para estofar en ella trozos de solomillo. A mi izquierda, el señor Medina, que hoy está de mala leche porque se canceló un pedido con el que contábamos. Enfrente, Juan Manuel y José Miguel intentan ligar con las chicas de contabilidad. A la inútil de Catalina, menos mal, la tengo al lado opuesto de la mesa, lejos de mi vista. Traguito de vinito, caladita del cigarrillo y ojeada discreta al reloj a ver si ha llegado la hora de levantarse sin parecer una maleducada.
-No mires tanto el reloj, anda, que para mí tampoco es trago de gusto aguantarles a éstos - me llega el murmullo por mi izquierda...
(Extracto del libro “Sexperiencias”)


Queridos Fans cachondos:

Madrid otra vez se ha vestido de luces navideñas e hierve de gente, ansiosa por gastarse por adelantado la paga extra de enero en caprichitos y regalos.
Para mi siempre ha sido una tortura buscar regalos. Pero este año lo tengo fácil. Regalaré a mis amigos mi libro “Sexperiencias”. Bueno, el año pasado les regalé lo mismo, pero ya se les habrá olvidado.

Os deseo Feliz Navidad y felices resacas.

milena en otras sexiones | Permalink | Comments (4)

Diciembre 10, 2006

LA CRUZ DEL SEXO

Sexperiencias-trio.jpg Queridos Fans Cachondos:

Hoy toca entender, por qué seguimos sentirnos culpables a la hora de
ejercer aquella actividad dura e ingrata que nos hace sudar y que llamamos tener sexo.

* El cristianismo, aparte de anatemizar los baños romanos y tacharlos de nidos de vicio, declaró la actitud romana hacia el sexo culpable por el declive de Roma y negó cualquier tipo de placer sensual.

* Tener sexo era durante siglos un pecado sucio y despreciable, una actividad sórdida, prohibida y castigada.

* La castidad y el celibato se proclamaban como el camino seguro hacia la vida eterna.

* La glorificación de la virginidad femenina llegaba a fanatismo.

* La pasión, el placer carnal, la satisfacción sexual eran tabúes diabólicos por los que uno iba a la hoguera.

* En la época victoriana el deseo sexual se tenía que inhibir por completo. Mostrar pasión en la cama se consideraba de mal gusto y pobre educación. Para cualquier mujer decente era impensable sentir placer sexual. Según dictaban los victorianos, a lady doesn´t shake (una dama no tiembla).
La gente estaba tan obsesionada con guardar bien tapaditos los pies femeninos que hasta cubría con manteles y telas los pies de pianos, sillas y mesas para no incitar pensamientos poco religiosos.

¡¿Qué connotación sexual pueden tener los pies de una mesa?! ¡Por favor!

Menos mal que los seres humanos somos más listos que cualquier religión. Aunque prohibido, nuestros predecesores han hecho más o menos lo les ha dado la gana. Y el que no me cree que me llame mentirosa o que se mire el material ilustrativo.

milena en la nacionalidad del sexo | Permalink | Comments (11)

Diciembre 03, 2006

LOS HIJOS DE LA GRAN BRETAÑA

British-Breakfast-Sexperiencias.jpg Queridos fans cachondos:

Estando tantos años en contacto perenne con los hijos de la Gran Bretaña, me doy cuenta de que me estoy convirtiendo en una persona tradicional de hábitos fijos.

Este mes para mantener la tradición fui otra vez a Londres. También para mantener la tradición y con la buena excusa de que siendo una Sexperta de tamaño mundial no me las podía saltar, visité varias tiendas en plan mirona.

1. En una tienda llamada Harmony, medio porno pero ambientada de color blanco y rosa, las shop-assistants eran unas chiquillas jóvenes con piercings. La variedad de dispositivos para conseguir orgasmos femeninos prácticamente me dejó sin palabras: vibradores tipo “conejo”, “delfín”, “elefante”, “castor”, “mono”... Tenía la sensación de estar en un zoo. Había también unas lenguas surrealistas de silicona rojo que al apretar un botón se movían frenéticamente…

2. Luego tropecé con la medianamente notoria Ann Summers. Ambiente desenfadado, muy femenino, con colores predominantes rosa y violeta. Y conejos, muuuchos conejos. Everywhere. Nooo, chicos, no LOS conejos. Me refiero a éstos conejos. Comparado con Harmony, algo más caro, pero las tiendas de Ann Summers claramente tenían el ambiente inequívoco femenino, donde a los hombres se les veía como a unos imbéciles pervertidos. La desventaja: en 45 segundos se me acercaron dos shop-assistants con "May I help you, Miss?". Tuve la tentación de contestarles "Yes, can I try this one very quickly in the changing room?"

3. Otra tienda me llamó la atención porque se llamaba “Femme Boudoir”. Pues eso, entre los corsets y los sujetadores, me encontré con más “toys”, algunos de formas raras, que daban bastante miedo. Los precios altos, más altos que 1. y 2.

4. La mayor sorpresa fue al entrar en una tienda pijotera, con suelos de madera masiza, fundada en el año 1874, en la céntrica Regent street, llamada Liberty. Entre la lencería más fina, donde unas bragas de nada costaban 150 euros reposaban… siiii, vibradores de color rosita chicle. Discretos y monos, muy apropiados para las Ladies pijas. Los precios también muy adecuados. Por un conejo Liberty te comprabas tres conejos Harmony.

Pero he de reconocer que esta vez me salté la visita obligatoria a British Museum y para variar me fui a un sitio típico británico, llamado Torture Garden.

Luego para reponer fuerzas me sirvieron un también típico English Breakfast (expongo aquí una foto no autorizada)

Ayyy, ¡los Hijos de la Gran Bretaña! - tradicionales pero siempre sorprendentes.

milena en la nacionalidad del sexo | Permalink | Comments (6)