Diciembre 10, 2006
Queridos Fans Cachondos:
Hoy toca entender, por qué seguimos sentirnos culpables a la hora de
ejercer aquella actividad dura e ingrata que nos hace sudar y que llamamos tener sexo.
* El cristianismo, aparte de anatemizar los baños romanos y tacharlos de nidos de vicio, declaró la actitud romana hacia el sexo culpable por el declive de Roma y negó cualquier tipo de placer sensual.
* Tener sexo era durante siglos un pecado sucio y despreciable, una actividad sórdida, prohibida y castigada.
* La castidad y el celibato se proclamaban como el camino seguro hacia la vida eterna.
* La glorificación de la virginidad femenina llegaba a fanatismo.
* La pasión, el placer carnal, la satisfacción sexual eran tabúes diabólicos por los que uno iba a la hoguera.
* En la época victoriana el deseo sexual se tenía que inhibir por completo. Mostrar pasión en la cama se consideraba de mal gusto y pobre educación. Para cualquier mujer decente era impensable sentir placer sexual. Según dictaban los victorianos, a lady doesn´t shake (una dama no tiembla).
La gente estaba tan obsesionada con guardar bien tapaditos los pies femeninos que hasta cubría con manteles y telas los pies de pianos, sillas y mesas para no incitar pensamientos poco religiosos.
¡¿Qué connotación sexual pueden tener los pies de una mesa?! ¡Por favor!
Menos mal que los seres humanos somos más listos que cualquier religión. Aunque prohibido, nuestros predecesores han hecho más o menos lo les ha dado la gana. Y el que no me cree que me llame mentirosa o que se mire el material ilustrativo.
milena en la nacionalidad del sexo Diciembre 10, 2006 08:29 AM
Comments
Un buen análisis; desde el origen, arrancamos mejor la raíz del problema, que por desgracia, muchos y sobre todo muchas, padecen por "decencia". ¿Mentirosa? Por supuesto que no: ¿quién no ha oído la típica historia de los abueletes debajo de una encina?
Bssss
Enviado por: lágrima negra at Diciembre 10, 2006 04:55 PM
En un ambiente de absoluta represión TODO puede tener connotaciones sexuales, y los represores son los primeros en imaginarlas.
Enviado por: Grimalkin at Diciembre 11, 2006 02:48 AM
Caray, parece que medio mundo se fue de vacaciones, esto está muy solo.
Bueno, yo vengo a despedirme porque me espera un año agitado en las heladas tierras de Canadá y en cuanto inicie mi trabajo dudo que pueda darme un tiempo libre para comentar algo.
Un beso y un abrazo, Milenita querida. Nos vemos en el 2008.
Enviado por: Cataclísmica at Diciembre 11, 2006 08:55 AM
Ya te digo si lo han hecho,si no de que hibamos a estas la mayoria aqui...
Enviado por: Teresa at Diciembre 11, 2006 11:33 AM
Mi querida Milena: Las faldas de la mesa camilla no se inventaron para conservar el calorcito ni por ocultar el fetichismo-pata-de-mesa, sino para poder hacer cochinadas debajo de la misma (mesa, no pata), como por ejemplo, (un, dos, tres, responda usté otra vez), dejar rodar la albóndiga debajo de la mesa para con la excusa, poder rebozarte bajo las faldillas con el comensal opuesto.
Gran invento la mesa camilla.
Enviado por: La mujer tirita at Diciembre 11, 2006 11:06 PM
Los pies de una mesa no tienen la menor connotación sexual, querida, pero ¿me vas a negar que las faldillas...? ¡'amos, anda!
Creo que el material gráfico de esta historieta ilustra perfectamente las lagunas que los hombres tenían en cuanto a formación sexual. Fíjate que la chica que tiene a sus espaldas le está guiando la polla al caballero, sin duda porque el susodicho --como los blancos de la peli-- no la sabía meter. Ay, señor, señor... Otra posible interpretación es que la chica le hubiera hecho alguna caricia anal al caballero y, perdido su anillo de compromiso, ahora anduviera buscándolo en algún lugar del colon transverso del caballero (que es donde suelen quedarse alojados los anillos de compromiso).
Cualquiera que sea la interpretación de tan rijosa estampa, lo que queda claro es que la intensidad amatoria de los actuantes no les dio chance de quitarse toda la ropa. ¡Con lo bien que se folla sin ropa (según cuentan)!
Enviado por: Mus at Diciembre 12, 2006 09:34 PM
Estoy seguro que las mentes más calenturientas, perversas y malintencionadas son las suyas.
Saludos desde el agua
Enviado por: Alvaro at Diciembre 14, 2006 11:17 AM
Estoy seguro que las mentes más calenturientas, perversas y malintencionadas son las suyas.
Saludos desde el agua
Enviado por: Alvaro at Diciembre 14, 2006 11:20 AM
Ahora entiendo por que dejé el seminario XDDDD
Besooooooo
Edu
Enviado por: terminus at Diciembre 14, 2006 05:18 PM
Ahora entiendo por que Edu dejo el seminario....
Por otra parte, las mesas camillas si que tienen un importante componente sexual. El gran Maki navaja aclaraba que en su postura sexual favorita, la tortuguita, interviene una mesa camilla:
Se pone a la mujer a cuatro patas debajo de la mesa camilla, tapada por las faldas de la mesa. Luego, se empieza a decir suave: "tortuguita, tortuguita, asoma la cabecita". Cuando asoma la cabeza, se le da una buena ostia en toda la cabeza, de tal forma que recule y le sobresalga por detras el culo en pompa. En ese momento, se coge a la joven por detras y se la penetra. No aumenta el placer sexual, pero te ries un rato...
Sabio, el gran Maki....
Enviado por: elpep at Diciembre 15, 2006 02:52 PM
Tengo entendido que lo que pretendían era cubrir la "forma fálica" de las patas de las sillas para evitar pensamientos libidinosos...¿Comerían plátanos entonces? ¡Felices fiestas!
Enviado por: Marujita Robinson at Diciembre 24, 2006 04:46 PM