« Julio 2008 | Principal | Septiembre 2008 »

Agosto 22, 2008

MAS SEXO MENOS NUEVA YORK ?

booket-mas-sexo.jpg
Queridos fans cachondos:

En verano las temperaturas sexuales van a la alza. Hablamos y leemos más de sexo. Bueno, una humilde servidora ha de admitir que hasta lo practica. Lo confieso en público obviamente sólo para daros envidia cochina.

Pero volviendo a la lectura, el otro día tropecé con un libro de Booket que me llamó la atención y me lo compré. Se titula “Más sexo y menos Nueva York�.
Es divertidísimo y como bien nos cuenta la autora, hagámonos con un Hombre Perfecto para cada ocasión concreta. A esas alturas del partido coincido con ella. Es mucho mejor disponer de un ramo de hombres que son perfectos según para lo que se nos antoje.
Sino una puede acabar con un Hombre Perfecto perenne que no le sirve para más que de adorno y ni siquiera tan bonito.

Si os podéis hacer con el libro, no lo vais a considerar dinero tirado.

Únicamente he de decir, y eso ya por propia sexperiencia, que es perfectamente factible tener más sexo y más Nueva York.

milena en el sexo y las mujeres | Permalink | Comments (4)

Agosto 04, 2008

CARTA A UN KOALA

milano-sexo.jpgQueridos fans cachondos:

Tenéis que comprenderme, no tengo tiempo para entreteneros con sabidurías, estoy escribiendo mi libro número 3 – “Contraseña LOVE eliminada�.
Pero mi amiga B. me salvó del apuro. Miró por sus archivos de viajes especiales y me dejó esa carta que había escrito a su Koala favorito, la cuál reproduzco casi sin alteraciones.

- Tu SMS “¿Dónde estás? Mala mujer� – ahora comprendes por qué no quise que me llamaras al llegar. Te sorprendería desde el rincón cercano de que al final no podía venir.
- Tu voz pelín decepcionada y entrecortada al darte la “mala noticia�
- Tu sonrisa soleada al verme pasar por la puerta masticando jengibre
- Tu sabor único mezclado con el champán de bienvenida
- Tu espalda y tu ombligo empapados de mis besos y mi lengua
- Tus besos desnudos y los chorros de espuma bajo el agua fresquita de la ducha
- El batido generoso de mango y piña que desde hace tanto tiempo añoraba
- Tu desesperación al perdernos por las calles nocturnas de la ciudad desconocida
- Tu poca fe en mí persona achispada para encontrar el chirringuito
- Tus miradas hacia la mesa de al lado que me hicieron sentirme casi celosa
- El cóctel Long Island Ice Tea - menos mal que no me lo bebí del todo
- Tú cruzando la calle con cuidado, yo la cabra loca de siempre
- Tú mismo enterito dentro de mí, tu aliento en mi oreja, tu lengua en mi boca
- mi black-out. What happened?
- Tu pregunta “¿Qué te pasa?� nada más despertarme, acompañada por algo grande y duro geográficamente más al sur de tu boca
- Tus abrazos matinales y tus besos somnolientos, como siempre insuperables
- Tu voz sexy y pelín dormida ronroneando en mi oreja
- Los juguetes, que al final resultaron ser una chorrada, igual ni necesaria
- Tus mimos, tu empeño, tu sabiduría tierna y tus exploraciones de navegante experto por lares poco conocidos que me hicieron sentirme cómoda, sexy, mimosina y deseada.
- Tus besos en mi nuca y en mi nuca y detrás de mi oreja
- Tu sabor a mango y piña matinal – quise hacerte mucho más pero te me adelantaste
- Tu besable cuerpo que me vuelve cachonda imaginármelo, y ni te cuento al verlo, besarlo, tocarlo, lamerlo y mimarlo
- Tu pregunta “¿Me acompañas a la estación?� – otro regalo extra para mí- quise estar contigo hasta el último segundo posible.
- Tus besos entregados, tu último abrazo al subirte al tren. ¿Cuándo fue la última vez que me despedí de un hombre en una estación de trenes? Puede que nunca pero recuerdo haberlo visto en las películas.
- Doce horas casi tan intensas como doce noches.
- Mi pánico al ver los juguetes bien ordenaditos por la señora de limpieza.
- La cama grande pero poco acogedora al no estar tú en ella. La almohada ni olía a ti porque la cabrona esa había cambiado las sábanas.
...

Me das justo lo que necesito – momentos pocos pero inolvidables, la posibilidad de ver tus ojos de vez en cuando, de oír tu voz y gozar de tu cuerpo y tus besos en ciudades lejanas. También la posibilidad de picar de tu risotto porque siempre eliges mejor que yo... Y comer acompañada. Y tenerte lejos pero cerca... Tener contigo de vez en cuando esos momentos de alto grado erótico y sensual, dormirme y despertarme en tus brazos... Tener la ilusión para una próxima vez que nunca se sabe cuándo y donde será. Y comer acompañada. Mango, piña y risotto.
- ¿Seguiremos jugando?...

Desde luego humilde servidora con tanta competencia envidiable en el área de contenidos eróticos y un tanto románticos igual un día se ve en el paro y no vende ni un libro más. Seríamente he de ponerme las pilas. O fichar a B. como co-escritora...

milena en el sexo de una noche de verano | Permalink | Comments (2)